Té blanco

Té blanco

Desde hace miles de años, son muchas las personas que incluyen la ingesta de diferentes tipos de tés en su vida diaria, como parte de su estilo de vida. Y es que en el mundo existen infinidades de tés, a los que las personas recurren por distintas razones, ya sea por razones de salud, curativas, como métodos relajantes, inspiradores, entre otros;  ya que, según estudios realizados, estos poseen infinidades de propiedades que de una u otra manera ayudan a conservar y mejorar la salud. A continuación, nos concentraremos en el Té blanco, en sus características y múltiples beneficios para la salud.

Té blanco

¿De dónde viene el Té blanco?

Hasta la fecha el té blanco es poco conocido o común en algunos países, sin embargo, en otros es considerado mejor que el famoso té verde o té negro que todos conocemos; en países como China es uno de los preferidos.

Todos los tés son naturales, pero el té blanco se considera uno de los más naturales de todos, y digo esto porque su proceso de elaboración es uno de los más sencillos, que no requieren de tanto procedimiento. Logrando con ello, que los componentes de la planta del té mantengan sus propiedades intactas y obtenga un sabor natural y fresco. De hecho, su nombre no tiene nada que ver con su color, sino con la forma de su elaboración.

Este se obtiene, primeramente, recolectando y secando las hojas de la Camellia Sinensis, se seleccionan únicamente los cogollos más jóvenes de la planta, por lo general la materia prima se limita a brotes de hojas aun cerrados y pequeñas hojas recién abiertas. Este punto es importante, pues si se selecciona mal alguna hoja, puede alterar el sabor característico del té blanco. Luego, estas hojas se secan al aire sin ningún tipo de manipulación.

Cuando ocurre el proceso de oxidación, las catequinas, que son unos antioxidantes naturales que se encuentran de forma natural en las hojas del té, se degradan y pierden sus propiedades. Por ello, a diferencia de otros tés, donde la mayoría de los procesos dejan oxidar las hojas durante largo tiempo, cuando se elabora el té blanco, el proceso de oxidación se detiene justo luego de la cosecha de la hoja. Esto se logra por la acción del calor, generalmente en vapor.

Es por esta razón que el té blanco contiene mayor concentración de catequinas en comparación con otras variedades más oxidadas como el negro o verde.

Formas de utilizar el té blanco

El té blanco nos permite beneficiarnos de sus propiedades, a través de la ingesta de infusiones de su planta o por medio de cápsulas. Sin embargo, en ambos casos es importante saber qué cantidad de té blanco ingresa en el organismo.

En infusión, se realiza la toma, como con cualquier otro té, mediante los sobres comerciales que se consiguen en los supermercados o tiendas naturistas que vienes listos, solo de agregar agua caliente. O también, a partir de segmentos de la planta, que vienen listas para agregar agua caliente y posteriormente colar.

En cápsulas, se procesan a través de industrias farmacéuticas, que se han encargado de crear una forma más versátil de llevar los tés a todos lados, ofreciendo una manera más fácil y practica de tomarlos. Sin embargo, se recomienda no ingerir más de la dosis recomendada, que por lo general es de 15 a 20 mg por día.

Té blanco

Beneficios y propiedades del Té blanco

  • Poderoso antioxidante. Uno de sus principales beneficios, es que posee una alta concentración de antioxidantes que neutralizan los radicales libres, responsables de la oxidación de las células, que incluso pueden provocar cáncer. Es por esta razón, que los antioxidantes siempre son recomendados como preventivos del cáncer.
  • Ideal para la salud bocal. Enjuagar la boca con té blanco es efectivo contra la formación de la placa. Sus propiedades antibacterianas inhiben el crecimiento de algunas de las principales bacterias que forman la placa dental. Además, contiene concentraciones de fluoruro que es efectivo en la prevención de caries.
  • Ayuda a mantener una buena salud cardiovascular. La ingesta regular de té blanco es beneficioso en la prevención de enfermedades cardiovasculares debido a que ayuda a bajar la presión arterial y controlar los niveles de lípidos en la sangre.
  • Tratamiento y prevención de la diabetes. Este té contiene altas concentraciones de flavonoides, que son compuestos de origen vegetal con propiedades muy apreciadas de la medicina. Tienen efectos antimicrobianos, anticancerígenos, para minimizar los riesgos de enfermedades cardiacas y otros.
  • Propiedades antiinflamatorias. Las catequinas contienen además de las propiedades antioxidantes, también antiinflamatorias. Reducen el cortisol y relajan los vasos sanguíneos aumentado así la captación de glucosa por parte del músculo. Debido a esto, en los últimos años ha ganado popularidad entre los deportistas.
  • Pérdida de peso. Al igual que otros tés, ayuda a acelerar el metabolismo y a absorber mejor los nutrientes; este té tiene un efecto interesante y es el de producir saciedad, gracias a que contiene ECGC, que es un antioxidante que puede ser usado en los tratamientos para combatir el cáncer; este aumenta la producción de colecistoquinina en el intestino encargado de hacernos sentir llenos después de comer. Es ideal para consumir una taza de té entre comidas, para sentirnos satisfechos.

Contraindicaciones del consumo de Té blanco

Hasta los momentos no se han descrito efectos negativos por el consumo excesivo de té blanco.

Pero ciertamente contiene cafeína y por lo tanto no es recomendable su excesivo consumo, pues puede generar estados agitados, insomnios, mareos o malestares gastrointestinales.

Por ende, debe evitarse el consumo excesivo, sobre todo en mujeres embarazadas, lactantes y niños menores de 6 años, personas hipertensas y personas con anemia.

Algunas recetas con té blanco

Gelatina

Ingredientes:

  • 600 ml de agua.
  • 2 sobres de gelatinas de limón.
  • 400 ml de té blanco.

Modo de Preparación:

Mezclar en un bol el agua y té blanco; luego disolver la gelatina según sus indicaciones.

Gelatina de té blanco

Jugo de Piña

Ingredientes:

  • 200 ml de té blanco.
  • Jugo de ½ limón.
  • 3 hojas de
  • 2 rodajas de piña.

Modo de Preparación:

Licuar todos los ingredientes y beber frio.

Son muchos los beneficios que nos brinda el Té blanco. Recordando que todos los excesos son malos, por eso se recomienda tomar diariamente la dosis recomendada y estarás cuidando tu salud en general.

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